En un día tan frío como hoy, con el viento helado que lo revuelve todo y te congela la cara. Y en un día en el que el trabajo lo absorbe todo, te exprime las energías y las fuerzas, sólo puedo pensar en una isla.Una isla en el mar, revuelto un día y calmado el otro, en el que tengo que esperanza de que todavía haya pequeños trozos de tierra sin haber sufrido la corrupción del ser humano.
En esas islas y en toda el agua del mar está mi madre. Nadando, tomando el sol y andando por la orilla, saludándome, "voy a dar una vuelta más". Y espero que esté también disfrutando para siempre de la eternidad.