jueves, agosto 14, 2008

Marrakech y la Maison Rouge

Este oasis de paz, frescor y tranquilidad ha sido nuestro pequeño refugio en las fugaces vacaciones que hemos tenido este año Ruth y yo.
En nuestra preciosa habitación "Petrus" hemos repuesto fuerzas para afrontar el bullicio, el calor y los olores de la ciudad de Marrakech.
La verdad es que La Ciudad Roja nos ha encantado. Su gente, sus tiendas, su vida cotidiana en los diferentes barrios de La Medina, sus colores y su atardecer nos han conquistado.
Han sido pocos días de vacaciones pero intensos, y además muy divertidos, porque nos hemos reído muchísimo, hemos hablado por los codos, hemos practicado nuestro calamitoso francés, hemos paseado a la temperatura del infierno con una sonrisa y hemos disfrutado de los exquisitos manjares de la comida marroquí.
Además, gracias a la gentileza de Pascal, la propietaria de la estilosísima Maison Rouge, hemos podido disfrutar de las espléndidas y cinematográficas montañas del Atlas y de su frescor matutino.Y por supuesto, hemos cumplido holgadamente con nuestro papel de turistas y hemos visitado la camaleónica plaza de Jamma el Fna, por la mañana, por la tarde y, como no, por la noche.Una experiencia inolvidable que nos hará señalar la ciudad de Marrakech como esas a las que hay que volver y no como a las que yo pongo la "v de visto".
Y por último, destacaría un rincón muy especial, el Jardin Majorelle, en el que tomarte un refresco te costará como en un bar chic de Ibiza, pero en el que, al menos, disfrutamos de sus maravillosos contrastes de color y de su cuidada vegetación. Ah, y también visitamos el recientemente construido memorial a Ives Saint-Laurent, cuya fundación es la propietaria del jardín.
Dentro de poquito hablaré del estupendo y relajante fin de semana en Ibiza que pasamos Rubén y yo. De momento sigo aquí recluída en la solitaria oficina, deseando que lleguen las dos de la tarde para huir despavoridamente a casa.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Me alegro que hayais disfrutado y pasado muy bien, las fotillos como siempre, muy buenas y el cafelito que nos vamos a tomar la semana que viene, también.. jaja.

Un besilloooooooo

Lorena

Rosabel dijo...

Lorenita. Como siempre, mi lectora más incondicional. Luego te pego un toque a ver cuándo podemos tomarnos ese cafecito.
Besosssss

Anónimo dijo...

Vaya si pasamos unos buenos días.
Ya nos hacía buena falta!!
Lo de Ibiza...digamos que podía haber sido mejor, pero reconoce que nos hemos reído bien a gusto...
MA-MA-RRA-CHA-CHA-CHA!!!!

Anónimo dijo...

Ya me extrañaba a mí que no hicieras alguna de tus escapadas por estas fechas...y más aún aprovechando los pocos (sí, siempre son pocos) y fugaces días de vacaciones.

La verdad es que ya hacía algún tiempo que no sabía de ti...y buceando hoy por los "favoritos" de mi ordenador me he encontrado con tu blog, tu (mejor dicho, vuestro) último viaje a Marrakech, ese encuentro casi místico con Emmo. y Rvmo. Sr. D. Antonio Mª Rouco Varela (además de Monseñor jaja), el sarao de festival que estás promoviendo y que algo conocía ya,...
A falta de hablar contigo, creo que ésta es una buena manera para ir sabiendo de ti...aunque sea para tener algo de envidia (y no lo digo por lo de Rouco, eh).

Prometo seguir visitando este rinconcillo...
Y a ver si nos vemos pronto

Bssitos cariñito

Juan

Anónimo dijo...

Dos meses sin escribir...ummm queremos más!!!!!! el café ese que tenemos que tomarnos esta ya rancio ehh jajajjaja. Un beso locar!! y escribe, o llama, o algooooooooo

Lorena