Comienza mi particular festival. Ni mucho menos como el que pintaba el mítico (o desmítico, si es que se puede decir) Chimo Bayo, sino todo lo contrario. Al contrario que a la gente normal, a mi me espera un fin de semana de trabajo y de pocas horas de sueño, y encima diurnas, que dicen que se descansa menos. Lo dicen y es cierto, porque si tus vecinos de la calle de atrás tienen un perro de no más de un palmo de altura que produce un ruido infernal y constante cada vez que pasa algo o alguien por la calle. Este supuesto se repite con frecuencia cuando hablamos de la mañana del sábado y el domingo. Así que una que es protectora y amante de los animales se sorprende a sí misma imaginando formas de acabar con el chucho. Luego cuando te despiertas piensas que qué animal eres, pero en ese momento de duermevela te ves disfrazada de espía matando de forma limpia y sin pruebas al pobre can. En fin, que esperemos que las dos largas noches que se presentan en la recepción no sean muy moviditas, recemos para que con el calor a la gente le de agobio entrar en una discoteca cerrada. Y si viene la avalancha, pues la aguantaremos, qué remedio. Siempre nos quedará la siesta de las "Sleepy sisters" de las 6 de la mañana en el Cash Office, pero eso es otra historia. viernes, abril 07, 2006
Es fin de semana...
Comienza mi particular festival. Ni mucho menos como el que pintaba el mítico (o desmítico, si es que se puede decir) Chimo Bayo, sino todo lo contrario. Al contrario que a la gente normal, a mi me espera un fin de semana de trabajo y de pocas horas de sueño, y encima diurnas, que dicen que se descansa menos. Lo dicen y es cierto, porque si tus vecinos de la calle de atrás tienen un perro de no más de un palmo de altura que produce un ruido infernal y constante cada vez que pasa algo o alguien por la calle. Este supuesto se repite con frecuencia cuando hablamos de la mañana del sábado y el domingo. Así que una que es protectora y amante de los animales se sorprende a sí misma imaginando formas de acabar con el chucho. Luego cuando te despiertas piensas que qué animal eres, pero en ese momento de duermevela te ves disfrazada de espía matando de forma limpia y sin pruebas al pobre can. En fin, que esperemos que las dos largas noches que se presentan en la recepción no sean muy moviditas, recemos para que con el calor a la gente le de agobio entrar en una discoteca cerrada. Y si viene la avalancha, pues la aguantaremos, qué remedio. Siempre nos quedará la siesta de las "Sleepy sisters" de las 6 de la mañana en el Cash Office, pero eso es otra historia.
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